miércoles, 20 de enero de 2016

Especial frases: La quinta ola

Este es uno de mis libros favoritos, y aunque hace tiempo que no lo leía quería recordar los mejores momentos. Por eso les traigo algunas de mis frases favoritas ahora que se estrena, al fin, la película. 
Ahora lo que más espero es ir a verla y la publicación de La última estrella.!!


(Pueden haber Spoilers)

Eso suena a locura. ¿Me he vuelto loca? ¿He perdido la cabeza? Solo podemos saber que alguien está loco si hay algún cuerdo con quien compararlo. Como el bien y el mal: si todo fuera bueno, nada sería bueno.
Buf, eso suena… a locura.

¿Por qué estábamos ahí?
—¿Te refieres al campo o es una pregunta existencial? —pregunté yo.
—[…] Si me hubiera puesto en plan listilla hubiera dicho: <<Si no estuviéramos aquí, estaríamos en otra parte>> Pero como ha pasado toda esta mierda, voy a decirte que estamos aquí porque hemos tenido una suerte que te cagas.

—¿Te puedo preguntar una cosa?
—No.
—Lo digo enserio.
—Y yo.
—Si solo te quedaran veinte minutos de vida, ¿qué harías?
—No lo sé —respondí—, pero seguramente nada que tuviera que ver contigo.
—¿Y eso? [....] ¿Y si yo fuera la última persona en la tierra?
—Si fueras la última persona en la Tierra, yo no estaría allí para hacer nada contigo.


¿Sabes cuando a veces te dices que tienes elección, cuando en realidad no la tienes? Solo porque haya alternativas no quiere decir que sean pertinentes para ti.


Porque, si soy la última, significa que yo soy la humanidad.
Y si esta es la última guerra de la humanidad, yo soy el campo de batalla.

Morir no es muy distinto, no parece que te vaya a ocurrir a ti… hasta que te ocurre.

Y se  me ocurre que no hay mucha diferencia entre nosotros, los vivos, y los muertos; es solo cuestión de tiempo verbal: muertos pasados y muertos futuros.


<<Lo siento Sams. Te dije que lo haría pasara lo que pasara, pero eres demasiado pequeño para comprender que hay mentiras de muchas clases. Están las mentiras que sabes que lo son; las mentiras que no sabes y que eres consciente de no saber; y las mentiras que crees que no lo son, cuando, en realidad, no es así. Hacer una promesa en medio de una operación alienígena entra dentro de la última categoría.


[…]—¿Una bomba verde?
—No me lo estoy inventando.
—Pero, ¿por qué verde?
—Porque verde es el color del dinero, de la hierba, de las hojas de roble y de las bombas alienígenas. ¿Cómo narices voy a saber por qué?


[…]En realidad no crees que eres una cucaracha. Si lo creyeras, no te habrías enfrentado al francotirador de la autopista.
—Dios mío —susurro—, ¡Era una metáfora!
—¿Quieres compararte con un insecto, Cassie? Si eres un insecto, tienes que ser una efímera. Un día en el mundo y se acabó […] Estamos aquí y después desaparecemos, y lo importante no es el tiempo que pasemos en este mundo, sino lo que hagamos con ese tiempo.


—Es como si entre el objetivo y el arma no hubiera espacio, nada que no seas tú. Eres el fusil. Eres la bala. Eres el blanco. No hay nada que no seas tú.
—Entonces, básicamente, me estás diciendo que me vuele la cabeza.

—Hazlo otra vez —me dice.
—¿Disparar o darte vueltas en el aire?
—Lo que tiene algún sentido.


—Vamos a establecer un código para cuando quieras acercarte en plan sigiloso pervertido. Si llamas una vez a la puerta, significa que quieres entrar. Dos, que solo te pasa a espiarme mientras duermo.


—Antes de encontrarte creía que la única forma de resistir era tener algo por lo que vivir. Y no es eso. Para resistir, debes encontrar algo por lo que estés dispuesto a morir.


—¿Tienes algo en contra de las sonrisas?
—Fue lo primero que perdí.


Hay un viejo dicho que afirma que la verdad te hará libre. No me lo creo. A veces, la verdad cierra la puerta de tu celda y la tranca con mil cerrojos.


—Disparaste a esa gente porque tenías miedo. Me disparaste  a mi porque tenías miedo. Huiste porque tenías miedo.
—Puede que tenga algunos problemas en ese terreno.

—Es inútil, estúpido y suicida, pero el amor es un arma ante la que no tienen respuesta. Saben cómo pensáis, pero no saben cómo sentís.


—Este es el momento en que me pegas un mamporro en la cabeza  [...] O que te ofreces a ir en mi lugar. O que me pegas un mamporro y después vas en mi lugar.

—¿Estás bien? —le pregunto.
—Ummm, define <<bien.
—Bien significa que no te estás desangrando.


[…] Que hubiera un ayer no significa que haya  un mañana.
¿Qué dijo Evan?
<<Estamos aquí y después desaparecemos, y lo importante no es el tiempo que pasemos en este mundo, sino lo que hagamos con ese tiempo. >>

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